FRANCIA TORERA

        A Francia hay que llegar por aire o por mar, no hay de otra, a nado es punto menos que imposible y Paris, la capital gala, es la ciudad del amor, siendo su mayor símbolo, la famoso torre Eiffel, construida para una exposición mundial, allá por principios del pasado siglo XX, aclarando que Paris, por acuerdo internacional, es la ciudad Lux por su cultura y no la ciudad de las luces, pues esta es Las Vegas, Nevada, viéndose su resplandor nocturno, mas allá de la estratosfera, según lo han aseverado, los astronautas estadounidenses, que han  circunvalado la Tierra, vaya usted a saber si sea cierto o no, aunque nosotros, muy en lo    personal y según nuestro leal saber y entender, creemos que si.
        Como les decíamos, a Francia hay que llegar por mar o por aire, lo mismo que a América Inmortal, fuente de Luz, Faro de Libertad, según dice el himno que se nos enseñaba en la escuela, cuando se daba música desde la primaria y no se componía nada parta ensalzar a los narcotraficantes, como se estila hoy en dia, a ciencia y paciencia de las autoridades
gubernamentales, cuando estan por cumplirse los primeros doscientos años de la Independencia de México, del gobierno monárquico de Fernando VII, si la memoria no nos es infiel, aunque en honor a la verdad, esta columna no es de historia universal o algo que se le parezca, lo  que realmente queremos escribir es que Francia será todo, menos la Francia torera, a excepción del sur, donde la influencia española, dejo como herencia, las corridas de toros, surgiendo últimamente, algunos toreros "franchutes".
        Es el caso de de Thomas Cerqueria, un novillero francés que debuto en la plaza México, en la octava novillada de la temporada chica, pues este torerito, tiene ganas de llegar a ser figura y asi lo demostró con su toreo de capa y muleta, pues con el percal, instrumento varios mandiles, dando ritmo,  cadencia y elegancia, a la suerte, para arrancar los oles; luego camino hacia los adentros toreando por chicuelinas y dejar al novillo en la suerte de varas, ante el entusiasmo de la parroquia y con la franela, corrió la mano por ambos laos, como mandan los cañones, volviendo a emocionar a la poca gente que habia en la plaza, pues la tarde, muy nublada, presagiaba lluvia, afortunadamente Tlaloc se contuvo y la cosa no llego a mayores, como tampoco la faena de Cerqueria, porque a la hora de la verdad, a la hora de la suerte suprema, a la hora de matar, la espada le resulto roma, que no romana, pues se llama toledana, por estar hecha en la joya española de Toledo, por lo que Thomas, solamente pudo salir a saludar desde el terio y con su segundo animal, si bien el nativo de Francia, volvió a mostrar hechuras de toreo bueno, no pudo redondear el triunfo, escuchando un aviso, pero su labor torera, ahí quedo y pronto  volverá a la plaza queda y quita. 
        Por su parte los novilleros mexicanos Luis Conrado y Pedro Núñez, Chavalillo, dejaron ver, muy claramente, que no tienen ganas de ser figuras del toreo y solamente les gusta vestirse de luces, para saciar el taco de ojo de las féminas y satisfacer su ego; deben irse de los ruedos, sobre todo Chavalillo, pues no tiene nada que hacer en el difícil arte de Cuchares y haciendo honor a su alias, debe meterse a la escuela, ponerse a estudiar y de esta manera, hacerle faena al toro mas difícil que es la vida, donde tambien se pude triunfar en grande, solamente que hay que ponerse a trabajar, después de haber adquirido las herramientas necesarias y si no que se lo pregunten a este "escribidor".
        El encierro, parchado, fue de La Muralla, saliendo dos novillos descastaos y mansos y solo uno salió con clase, que toreo con elegancia Thomas Cerqueria, los otros tres, fueron de Villa Carmela, siendo pitao el primero por su escasa presencia y poca arboladura, siendo los otros dos aplaudidos en el arrastre.